La Subsecretaria de Energía Renovable y Eficiencia Energética de la Provincia conversó con Pueblos en Red sobre la importancia de llevar a cabo acciones integrales para vivir en comunidades más saludables. Además, la funcionaria santafesina destacó los proyectos impulsados al respecto en Bigand. “La responsabilidad de funcionarios y vecinos es fundamental”, aseveró.
Cecilia Mijich resaltó la importancia de llevar adelante “en Bigand, y en todas las localidades, acciones que tengan que ver con el cuidado ambiental integral. En lo personal, celebro que la Intendenta Natalia Valeri haya tomado la decisión de proponerle a su comunidad el tema de la Salud Urbana, y en esto la gran vinculación que existe entre no solamente qué hacemos para que la localidad esté más limpia, sino también con dar pasos más profundos que tienen que ver con el ordenamiento territorial, con los elementos que componen una ciudad, con lo que llamamos infraestructura verde, el arbolado”.
Y con respecto a la gestión de los residuos en los distritos, la funcionaria sostuvo: “Primero la ciudad tiene que estar limpia, pero después debemos dar un pasito más y poder profundizar en recuperar los residuos porque los ciudadanos la mayoría de las veces nos desconectamos de lo que pasa cuando sacamos la bolsa de residuos a la puerta de casa, ya sea en un contenedor, en un canasto, y parece como si la basura desapareciera, como si eso ya no tuviese más nada que ver conmigo; entonces, en principio hay que entender y conocer qué pasa con ese circuito, con esa vida útil, a dónde van los residuos, qué pasa con eso a lo largo del tiempo, cómo puede repercutir directa o indirectamente en nuestra salud”.
Los servicios pueden ser infinitos, los contenedores también, pero en verdad lo que importa es el compromiso real de la gente.
En este sentido, valoró que “Bigand ha logrado en este tiempo incrementar la cantidad de residuos recuperados”, y añadió: “Hay cuatro patas de una mesa que son claves: una es la decisión política, y vuelvo a recalcar la definición de un gobierno local de apuntalar el tema ambiental muy vinculado a la salud que, creo, es una de las deudas que tenemos y que nos cuesta a los ciudadanos conectar y poder entender que todo lo que hacemos en el ambiente tiene una consecuencia positiva y negativa en nosotros mismos”.
“En segundo lugar, tener funcionarios responsables y comprometidos con el tema, y creo que eso hace hoy en la localidad de Bigand una diferencia; siempre es importante para la comunidad ver que el funcionario responsable da el ejemplo, y me parece que esta segunda pata Bigand hoy la tiene. La tercera tiene que ver con la concientización, la formación, poder brindarle información de calidad a la gente, y también observo que en el pueblo está en un proceso en este sentido”.
“Ahora, para que todo esto no fracase, la pata fundamental de la mesa, la cuarta pata, sin lugar a dudas, es la confianza construida entre la política y la gente. Si no hay confianza, o si se rompe esa confianza, probablemente muchas de las iniciativas y el esfuerzo que el Municipio está haciendo para tratar de lograr las mejores metas de indicadores ambientales o sociourbanos fracasen. Por eso en esto no es imprescindible cantidad de servicios o números, sino confianza. Cuanta más gente acompañe, entienda y profundice que todo lo que hacemos en la localidad tiene un impacto directo sobre nuestra salud, creo que ahí habremos alcanzado el éxito como funcionarios públicos”, sentenció la Ingeniera.
“¿Y por qué digo esto? No solamente es importante ver cuánta cantidad de residuos o qué indicador sube o baja respecto al reciclado, sino que es importante la actitud que tengamos cuando vamos a una plaza, de llevarnos los residuos, no tirar el papel y aguantarlo en el bolsillo, pensar en que el barrendero o la barrendera que pasa por la puerta de mi casa tiene una tarea, entonces, si yo tengo que sacar los residuos a determinada hora, lo haga con responsabilidad, porque si el camión pasó y yo saco la basura después, eso puede romperse, puede diseminarse, puede obstruir canales. Entender que mi rol como ciudadano no es de voluntariado, sino que está ligado a una obligación que tenemos como personas que integramos este mundo, de tener que hacer nuestra parte”, prosiguió Mijich.
En este sentido, ejemplificó: “Rosario probablemente sea la ciudad de la provincia de Santa Fe que más recursos económicos invierte en términos de higiene urbana, de recuperación de residuos y de indicadores ambientales, plantación y mantenimiento del arbolado. Ahora bien, si todo eso no alcanza para que el vecino se sume y entienda la obligación de contribuir positivamente a todas las acciones que suceden de manera cotidiana, los recursos pueden ser infinitos pero no van a generar un impacto positivo”.
Mi rol como ciudadano no es de voluntariado, sino que está ligado a una obligación que tenemos como personas que integramos este mundo, de tener que hacer nuestra parte.
“Siempre nos quejamos de que faltan más contenedores, falta que el camión pase más, falta que haya más inspectores, pero en verdad la pregunta es: Si tengo todos los inspectores del mundo las 24 horas controlando a la gente minuto a minuto, ¿alcanza para modificar la calidad ambiental de una localidad? Estoy segura de que la respuesta es no. Los servicios pueden ser infinitos, los contenedores también, puedo tener que caminar más o menos, pero en verdad lo que importa es el compromiso real de la gente; y para eso, vuelvo a repetirlo, es fundamental la confianza que logre construir la política y el municipio local con sus vecinos”, continuó.
“Si yo entiendo que el esfuerzo es compartido, seguramente no me molestará hacer 500 metros más para ir a dejar una bolsita de residuos, regar el árbol de la puerta de mi casa, llevarme los residuos del parque, mantener limpia mi vereda; sin eso el programa Salud Urbana seguramente no va a tener el éxito que espera una política pública que se propone para que sin lugar a dudas la comunidad de Bigand viva mucho mejor hoy y de cara al futuro”, concluyó.