Los nuevos equipos de control de velocidad ya están dispuestos sobre la Ruta 14, aunque se encuentran en una etapa de puesta a punto, como es habitual, antes de comenzar a efectivizar multas. El anuncio generó todo tipo de críticas, desde el estado de la traza hasta el carácter presuntamente recaudatorio de la medida, pasando por el hecho de que los aparatos se encuentran muy alejados de la localidad. «Son trampas cazabobos» indicaron vecinos indignados en redes sociales.
La Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) colocó dos nuevos radares sobre Ruta 14, en los accesos a Bombal. Los automovilistas mostraron su enojo con la decisión.
«Cinco lomos de burro y un sinfín de pozos», se quejó un vecino. Otros coincidieron en la cuestión recaudatoria. No obstante, al conocerse específicamente los lugares donde fueron emplazados los aparatos, surgieron cuestionamientos a raíz de la distancia con respecto a la población de la localidad. «Uno de los radares está a varios kilómetros, cuatro por lo menos, del ejido urbano. La idea es agarrarte cuando ya pasaste el pueblo», subrayó un automovilista.
En efecto, como se muestra en la imagen nocturna a la que accedió Pueblos en Red, los vehículos deben reducir la velocidad permitida (en la zona del acceso a Bombal donde se encuentra la YPF) mucho antes de que aparezca el primer inmueble habitado (y viceversa en sentido contrario).
Vale destacar que, por ejemplo, para citar un caso de la región, el radar de Villa Mugueta se encuentra luego de uno de sus dos accesos. En Bombal ambos aparatos están antes, y uno mucho antes, emulando la situación de Soldini, que terminó generando incluso el rechazo del, por aquel entonces, Defensor del Pueblo de la Provincia de Santa Fe, ya que el cinemómetro labraba multas a quienes ya se habían alejado largamente del ejido urbano.



Capturas en redes sociales en el Facebook de Radio Líder.